Sexo en público y qué hacer para que no te pillen

Te sientas sin arrastrar demasiado fuerte la silla, aun así, haces un leve sonidito, miras alrededor para asegurarte de que no has molestado a nadie. Abres los libros para empezar a hojear página por página un tema que no te apasiona mucho. Suenan unos pasos hasta una estantería, ves el recorrido de una persona muy atractiva hasta coger un tomo. Te fijas en su culo, pero nada más. Sigues leyendo o por lo menos intentándolo. La persona atractiva de repente suelta sus cosas enfrente de ti, levantas la mirada y arqueas las cejas. Esa persona te sonríe mientras se sienta. Te enciendes y te entra mucho calor. Tu mente comienza a divagar, cómo sería tener sexo con esa persona en la biblioteca.

Mucha gente que busca sexo liberal, esporádico o sin compromiso, suele haberse encontrado a través de las páginas de contactos para adultos como estas http://www.paginasdecontactos.top/adultos/, donde miles de personas buscan tener relaciones con desconocidos en las que la única unión entre ellos sea el deseo sexual que sienten.

En este artículo vamos a tratar uno de los lugares más antiguos que han rodeado de atracción a más de uno, y es que estar rodeado de libros antiguos y de cultura y saberes diferentes hace que al mezclarse con lo prohibido y el silencio provoca que más de uno haya tenido sexo en estos lugares públicos.

sexo en publico

El placer de lo ilegal

Tener sexo en espacios públicos es ilegal y no es barato, créeme, en más de un país puede costarte el sueldo de un año e incluso ir a la cárcel por exhibicionismo público.
Pero es que esto solo añade más morbo al asunto, porque el ser humano es así de desafiante y lo que esté prohibido nos hace que aumente la adrenalina e intentaremos que no nos pillen en el menor tiempo posible.

La biblioteca es solo uno de los sitios que existen para hacerlo a escondidas, porque por nuestras fantasías también han recorrido sitios distintos como por ejemplo el ascensor de tu vivienda o de la oficina en la que trabajas; entre las butacas del cine en la última fila de una película horripilante en una sala poco transitada y con muchas palomitas de por medio; los servicios públicos de las discotecas, oficinas e incluso lugares de estudios como el instituto o la universidad; en un probador de una tienda de ropa o de lencería femenina donde el chico ve como su pareja se prueba algo picante y no puede frenar sus instintos; por último, en la playa o la piscina, donde el calor del sol aprieta y nos hace sudar mientras vemos el cuerpo semidesnudo del chico buenorro de turno o la tía con cuerpo de infarto. Así nos dan ganas de zambullirnos en el agua y hacer algo más que nadar.

Tener sexo a escondidas en un espacio público se ha considerado en mucho tiempo una parafilia o trastorno sexual que los expertos en sexología a veces incluso lo recetan a parejas que sufren de rutina. Según los estudios, el trastorno es provocado por la ilegalidad del asunto, de cómo prohibir algo básico al ser humano hace que deseemos hacerlo aún más y que, en un tiempo limitado, dejemos que nuestra intimidad pueda ser pública.

Cómo tener sexo en la biblioteca

Si lo que no quieres es ponerte a leer libros sobre la fascinante historia de los perritos de la pradera y deseas otra cosa con la persona que tienes a tu lado, entonces lee los siguientes consejos:

  • Silencio: lo que diferencia a la biblioteca de otro lugar público es el absoluto silencio para que las mentes puedan pensar tranquilamente sin alborotarse con algún elemento del exterior. Es lo que hace que tener sexo ahí sea interesante, ya que vas a tratar de provocar algún sonido de placer a tu pareja a la vez que impides que no se te escape a ti alguno. Las manos en la boca o algún material con algodón que acolche el sonido provocado por la voz va a ser nuestro gran aliado.
  • Tocamientos: jugar con las manos bajo la mesa es lo primero que debes hacer antes de pasar a mayores. Si eres chica deberías llevar una minifalda o vestido que no dificulte que el chico pueda meter mano. Si eres chico, la cremallera del pantalón que no sea muy pequeño o cortante para que pueda haber un movimiento constante y sin peligro.
  • Precaución: observa que no haya ningún guardia de seguridad demasiado cerca o estés a la vista de una cámara, ya que la multa y la vergüenza de ser pillados va a ser bastante grande.
    Seguridad sexual: en el sexo hay que tomar prevenciones. El condón es primordial para que no existan enfermedades venéreas. El truco es colocarle el preservativo a él en el momento de los tocamientos sin que nadie sospeche.
  • Sexo oral: el chico o la chica pueden meterse bajo una de las mesas. Suelen ser muy grandes y anchas, por lo que de no estar muy transitada la sala no tiene por qué sospechar nadie. También están los pasillos, estudia cuales son los menos transitados por la gente, normalmente suelen ser los artículos de enciclopedia y diccionarios.

Posturas: las posiciones que hagamos van a estar muy limitadas y seguramente de una o dos posturas no te vas a mover, ya que no vais a disponer de mucho tiempo hasta que os pillen. Hacerlo de pie, uno de los dos tiene que estar en pompa de cara a la estantería, que uno vigile un lado y la otra persona que vigile el lado contrario. También puede ser con una pierna encima apoyando el peso en la estantería, así podéis vigilar la espalda el uno del otro. Sobre una mesa, es lo más cómodo, aunque el movimiento debe ser poco profundo y sin brusquedad porque la mesa puede moverse y provocar bastante ruido.

Ya sabes, te estás jugando una multa y puede que cárcel por hacerlo. Piénsatelo bien, estudia la zona antes de tener sexo y haceros a la idea de que no vais a poder acabar si alguien pasa por al lado y tenéis que pretender que los demás crean que estáis leyendo un libro sobre la vida de Cervantes o uno de cartografía del siglo XIX, que ocupe más espacio. Eso según el tamaño de lo que haya que ocultar.

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